REPRODUCIMOS EL VERDADERO HIMNO QUE DEBE CIRCULAR POR LA CIUDAD
SIN ODIOS! CON LA VERDAD Y EL TRABAJO!
Levántate Guayaquil
que se hace tarde
ya suenan en el puente
en la autopista
los pasos del salvador
que se aproxima
Levántate que rugen
sus montañas
con sed por
recuperar nuestra herencia
Despierta
que al calor
de su inteligencia
de sabios
se mezclan con el viento
para llover bendiciones sobre el puerto
Ya buscan
pescador a río a revuelto
abriendo los ojos a las masas
y el pueblo
ha de cobrarles
a los pelucones
una a una sus miserias
Enfrenta Guayaquil
la innoble histeria
mutiladora
deleznable
y opresora
Arriba Guayaquil
mestiza hermosa
candente
invencible
luchadora
No te arredres
ante los de siempre
los cínicos
malvados
desertores
con poderes
maquiavélicos
No les temas
Guayaquil
que en el pasado
no pudieron contigo
y con tu espíritu
insolentes
mercaderes
de tu gloria
Ya no podrán
los malos hijos
de tu historia
que se arrastraron
ante espadas de los estados unidos
vencer a Guayaquil
Azul y Blanco
sagrada expresión
de tu bandera
Con tus ojos de niña
tu cuerpo de mulata
tu espíritu guerrero
y tu sangre escarlata
Guayaquil
que renaciste de cenizas
vencerás la agresiones
de piratas
Los ceibos
soldados gigantescos
verdes centinelas
de nuestra ciudad
bajarán de los cerros
y en la Nueve de Octubre
rezaremos con ellos
tu credo inmortal
Mira al frente
Guayaquil con optimismo
enséñale
a los cobarde pelucones
que hay un pueblo
junto al faro de luz
con el que empieza
en Ecuador
la canción de libertad
Los desdichados
pelucones, ladrones
que en acto desleal
besaron el símbolo
que arropa nuestra urbe
y por la espalda le disparan
a öos pobres
tienen un puesto
en el infierno
de la escoria
mala racha el futuro
les depara
Tu estrella brilla intensa
los canallas la ignoran
pero el Reloj Público
ha de marcarles su hora
Libérrima Guayaquil
no te detengas
eterna novia del mar
princesa invicta
al pie de tus claveles
iguanas y ciruelos
evocando el espíritu de Olmedo
en esta mañana de Octubre
yo te ofrezco
mis oraciones
no mi sangre
porque quiero vivir
para verte crecer
y si es preciso
para salvarte
de las garras
de los protervos
no con la fuerza
pero si con la inteligencia
Que el perfume de los pelucones
no aromatice tu puerto,
que sea el sudor del pueblo trabajador
el que perfume con esperanza, libertad
y democracia.